Juan el Bautista fue enviado como precursor del Salvador, para preparar al pueblo y disponerlo a recibirlo. Como heraldo de Cristo, su espiritualidad no estuvo desconectada de la realidad. Su proclamación de la soberanía de Dios cuestionaba a quienes gobernaban mediante el abuso, la propaganda y la violencia.
En la tercera edición de Campeones Celulares 2026, Misión Cristiana Elim homenajeó a líderes y lideresas que alcanzaron la meta en el último año de trabajo. Además, se vivió un emotivo reconocimiento póstumo a Rosa de Jesús Acevedo de Rivera, cuyo legado continúa a través de su familia y ministerio.
En tiempos del emperador Tiberio César, Juan el Bautista comenzó a predicar junto al río Jordán. El Bautista no fue solo un predicador del arrepentimiento para la salvación individual, sino que también encarnó una predicación y unas acciones que estaban profundamente vinculadas con la realidad política, económica y religiosa de su tiempo.