La iglesia cristiana nació en el contexto del mundo judío y sus primeros miembros continuaron vinculados al templo. Para ellos, el templo seguía siendo el lugar natural de oración, enseñanza y testimonio público.
Años después de que los ejércitos romanos tomaron el control de Judea, Roma atravesó un momento de debilidad debido a las luchas internas desatadas tras el asesinato de Julio César.
La tarea del líder en sus roles de facilitador y pastor consiste en animar y capacitar a los miembros de la célula para realizar la obra del ministerio. Todo comienza con el amor del líder.