Muchas iglesias entrenan a sus líderes de célula en pura mecánica: cómo abrir, cómo romper el hielo, cómo guiar el tema, controlar el tiempo y cerrar a la hora. Todo eso es necesario, pero insuficiente.
Roma tomó el control de Judea en el 63 a. C., cuando el general Pompeyo conquistó Jerusalén. Cuando Jesús comenzó su ministerio, Judea llevaba ya unos 89 años bajo el dominio del Imperio romano, el cual permeaba prácticamente todos los aspectos de la vida en el mundo mediterráneo.
Misión Cristiana Elim se sumó a esta iniciativa mundial para clamar en favor de las nuevas generaciones. Niños, jóvenes y adultos unieron sus voces en oración, poniendo en las manos del Señor el presente y el futuro de la Iglesia.